ADVERTENCIA :
En esta sección encontrará algunas imágenes que pueden resultar impactantes, por tratarse de heridas y lesiones complejas. Se recomienda no ingresar a estos enlaces, si usted considera que puede verse afectado por las mismas.
La anatomía normal de la cara, puede verse alterada como resultado de traumas o resección de tumores. Además de la piel, la región facial cuenta con varios músculos, glándulas, nervios y huesos. Todas estas estructuras deben ser manejadas y reconstruidas hasta donde sea posible, para lograr la armonía y función deseadas. En estos casos, la filosofía de nuestro equipo de trabajo se basa en lograr un excelente resultado, con el cual, el paciente pueda sentirse satisfecho y seguro de exhibir su rostro en público.
Cuando hay heridas que involucran la totalidad de la piel, no es posible desaparecer o evitar las cicatrices. En la mayoría de sus casos, el Dr. González logra que estas cicatrices sean lo menos perceptibles posible.
Con respecto a las intervenciones, la mayoría pueden realizarse en forma ambulatoria y bajo anestesia local. Siendo el tiempo de incapacidad y recuperación de alrededor de una semana.
La mano humana es altamente diferenciada de la de cualquier otra especie. Su altísima evolución le ha permitido al hombre conocer y transformar el mundo en el que vive. Las manos suelen ser junto con la cara, las partes del cuerpo que siempre permanecen visibles. Por tanto el Dr. González y su equipo, consideran que tanto la función como la forma y la estética de la mano, deben ser recuperadas siempre que estas se vean alteradas.
Según el grado de dificultad, las cirugías pueden realizarse en instituciones de mediana complejidad en forma ambulatoria, o bien requerir de internación en una clínica de alto nivel de complejidad.
Entre las intervenciones que más frecuentemente llevamos a cabo, se encuentran las reparaciones de tendones y nervios lesionados, el manejo de fracturas, síndrome de túnel del carpo, dedo en gatillo, deformidades en “cuello de cisne”, lesiones en punta de dedo y otras de diversas etiologías.
Consiste en avanzadas y novedosas técnicas quirúrgicas, que precisan del uso de suturas ultradelgadas e instrumental especial que incluye lupas y microscopio, por parte del cirujano durante las intervenciones. De esta manera se logra la conexión de pequeños nervios, arterias y venas de diámetros que pueden llegar a ser de menos de un milímetro.
En cirugía plástica, la microcirugía se utiliza para reimplantar dedos y extremidades, para reparar lesiones nerviosas y para transferir tejidos de un sitio distante del cuerpo a otro, (colgajo libre) y así, reconstruir importantes defectos secundarios a trauma o cáncer, que no podrían realizarse de otra forma.
Adicional a los equipos especiales antes mencionados, la realización de intervenciones microquirúrgicas, requieren un equipo humano especialmente entrenado y de un centro hospitalario que cuente con la infraestructura necesaria para atender pacientes de alta complejidad.
Tras una lesión traumática, quemadura, congénita o como resultado de una extirpación oncológica, la cirugía plástica reconstructiva, permite aprovechar la “plasticidad” de los tejidos del cuerpo, que no se vieron lesionados, para restaurar la función y/o la forma de la zona afectada. Por tanto, los cirujanos plásticos con un completo entrenamiento, están en la capacidad de manejar estás situaciones, en una amplia extensión del cuerpo humano.